La curiosidad pica
Ya me he ido del tema. A lo que iba. Que hoy me apetece aprender a hacer un montón de cosas. Me encantaría comenzar mil y un proyectos nuevos laborales.

Yo no sé si mi interés por la docencia irá a algún lado, porque me da como miedo pensarlo. Luego pienso en mi temporada de monitora y no me veo tan mal. Pero una cosa es ser la “moni guay” que está en un sitio que a ti te gusta y haces con ellas actividades que a ti te gusta y otra cosa estar en una clase con todas esas fieras, encerradas y además explicándoles materias de “cole” o de insti. Uff, sólo pensarlo. No sé si al sector docente le ha pasado esto alguna vez en la vida, pero a mí me da a veces vértigo. Pero esto también me pasaba a veces como “moni” y en cuanto me ponía delante, no eran tan fieras como parecían a través de los cristales. De hecho me encantaban. Vale, algún grupo estuve a punto de mandarlos a África a ver si aprendían a valorar lo que tenían, pero… en general les cogía cariño y algún grupo me daba una pena terrible cuando se alejaban en los autobuses.
Está bien, hoy no es mi día “centrado” porque a las dos líneas ya he cambiado de tema. Pues eso, que hoy el mundo me parece fantástico, enorme y con millones de cosas por hacer y por aprender.